domingo, 29 de diciembre de 2013

Conejito alien

Descubrí el mundo de los amigurumis de pura casualidad, pues no tenía ni pajolera idea que existieran. Me había apuntado a un curso de ganchillo básico y navegando por internet en busca de nuevos proyectos, me encontré con los primeros amigurumis y quedé prendada de ellos.

Los amigurumis proceden de Japón y consisten en realizar a través de técnicas de ganchillo pequeños muñecos. En realidad, amigurumi significa literalmente muñeco tejido. En el país nipón, se popularizaron en la década de los ’90 y allí existe toda una subcultura alrededor del mundo amigurumi. De modelos hay miles, dependiendo de la imaginación de cada uno, están los típicos animalitos o monstruitos, las comidas, plantas, objetos del hogar o la caricaturización de personajes populares.
 
Sorprendida por algunas de las maravillas que se pueden encontrar en la red, decidí probar suerte e intentarlo yo misma con las escasas nociones que tenía. Busqué un patrón sencillito y elegí uno llamado “conejito alien” y me puse manos a la obra.
Al principio fue muy frustrante porque nada más empezar ya me encontré con el primer obstáculo, hacer el anillo mágico. El anillo lo que hace es permitirnos tejer en círculo, necesario para realizar cada parte de nuestro amigurumi. Y a mi, aprender a hacer ese anillo me costó horrores. Pero a partir de ahí, lo siguiente ya fue coser y cantar.
Y éste fue el resultado final.

 


Como en principio, mi conejito alien iba a ser de prueba, escogí una lana que me quedaba por casa, de un color blancuzco, seguramente ni el mejor ni el más favorecedor, pero como ignoraba si lo iba a conseguir preferí no gastar más dinero. También ignoraba que en realidad no estaba haciendo un amigurumi pequeño y mi sorpresa fue mayúscula cuando el resultado final una vez ya ensamblado se aproximaba a los 20 cm de alto.
Este conejo es el primer amigurumi que hice, lo hice yo solita sin ayuda (bueno, de vez en cuando necesité un capote de algún video de youtube que te facilitan muchísimo la tarea),  y aunque tenga algún defectillo me siento muy orgullosa y le tengo un especial cariño.
De esta primera incursión en el mundo amigurumi ya han pasado dos años y después del conejito alien he hecho algunos más, con más colores y mayor dificultad.

¡¡¡Prometo enseñaros más más adelante!!!

 

 

 

3 comentarios:

  1. te ha quedado muy chulo, q talento, uno de mis propósitos del 2014 es aprender ganchillo pero mi poca habilidad para coordinar me hace pensar que no se me dará muy bien, besos

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    1. No te pienses. Yo también pensaba que no me saldría nada, pero al final todo es ponerse y con tema de manualidades tener muuucha paciencia. Y después, con la práctica, salen cosas chulas :) .

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