domingo, 27 de noviembre de 2011

'Rebecca' de Daphne du Maurier


Buscando libros de misterio e intriga, descubrí un buen día Rebecca de Daphne du Maurier. Fue un gran hallazgo porque tras leerlo puedo decir que cumplió mis expectativas.

Desde un principio nos encontramos con un relato muy bien escrito, uno tiene la sensación que las frases fluyen solas y que no es un estilo recargado ni con una redacción rocambolesca. Esa fluidez se ve recompensada con una trama bien hilvanada. El lector va penetrando lentamente en la historia y el misterio que envuelve Manderley se va rebelando poco a poco. Pese a que en algún tramo puede ser todo un poco predecible, la autora se reserva una sorpresa final inesperada.

Los personajes tienen un peso destacado en la historia. La autora se ocupa de dotarles a todos ellos de una personalidad propia cada uno con características únicas y carácteres muy diferentes, pero a la vez muy típicos para el rol que ocupan en la narración. Por ejemplo, tenemos a la señora Van Hooper. Ésta es la típica persona rica, cerca de la cincuentena y que acostumbrada al lujo ha aprendido a despreciar a las personas y a vivir en una burbuja ajena a lo que ocurre a su alrededor. Egoísta, presumida y déspota a pequeña escala hace que no se despierten muchas simpatías hacia su persona.
El personaje de la señora Van Hooper y el de la señora Danvers, el ama de casa de Manderley, son dos de los personajes femeninos con un carácter más fuerte que condicionan la vida de la joven protagonista del relato. La señora Danvers es una mujer de unos 50 años que habita en Manderley. Con un carácter firme y regio lleva el mando de la mansión desde que la señora falleció. Es uno de los personajes más fuertes del relato y mientras leía no podía dejar de imaginarme a la ayudante de cámara, O'Brien de la serie Downton Abbey. Una persona oscura, seria, cruel, déspota y malvada, me atrevería a decir a raíz de la amargura que la embarga.
Otro personaje primordial es el de Maxim de Winter, el propietario de Manderley. Un hombre amargado y triste, muy introvertido y reflexivo que languidece día a día tras la muerte de su esposa. No obstante, un hombre de acción, capaz de tomar las riendas cuando la situación lo requiere. Por supuesto, no hay que olvidar el fantasma de la difunta esposa, Rebecca. A pesar de que haya fallecido, está en boca de todos. Todos nos muestran aspectos de ella, cada uno desde su punto de vista. Y por último y no menos importante, cabe destacar a la protagonista. Una joven tímida y apocada, que ve como su mundo da un giro de 360º  en cuanto se casa. Su carácter no será de gran ayuda en su nueva situación y en algún momento llevará al lector al borde del ataque de nervios ante su indecisión. A pesar de ello, uno de los atractivos de este personaje es cuando la autora consigue meternos de lleno en los pensamientos de la joven cuando en diferentes partes de la novela nos introduce fragmentos en primera persona, monólogos interiores de la joven que nos ayudan a comprenderla mejor y a darnos cuenta que nosotros muchas veces también actuamos así. Más personajes también los hay e interesantes, pero para no extenderme más os animo a que leáis la novela.

La historia de Rebecca arranca en Montecarlo, en el sur de Francia. Allí, encontramos a la protagonista del relato, una joven tímida de 21 años que trabaja como señorita de compañía para la prepotente señora Van Hopper. Durante su estancia en el país coinciden en el hotel con el señor Maxim de Winter, el propietario de una de las mansiones más famosas y reconocidas de Inglaterra, Manderley. El señor de Winter es viudo desde hace un año cuando su adorada esposa, Rebecca, murió ahogada en una noche que salió a navegar con mala mar. Maxim y la jovencita se enamoran y rápidamente se casan a pesar de pertenecer a clases sociales diferentes. Todo marcha bien hasta que se trasladan a vivir al hogar de él, el famoso Manderley. La propiedad es enorme y majestuosa, rodeada de frondosos bosques y valles y coronada en la parte trasera por una escabrosa mar. La jovencita nada más llegar se sentirá fuera de lugar y tendrá la sensación que allí no se la quiere. Todo el personal de la casa y la vecindad siguen recordando a la difunta esposa y todos ellos la han colocado en un pedestal. Especialmente, la señora Danvers, el ama de llaves. Ésta es una mujer fría que no está dispuesta a permitir que nada ni nadie borre la memoria de su señora, con lo que se dedicará a hacer la vida imposible a la nueva esposa. La joven sólo contará con unos pocos aliados para poder sobrevivir en Manderley con el fantasma de la desaparecida Rebecca y el misterio que envuelve a su repentina muerte. 

Daphne du Maurier
Rebecca fue publicada en 1938 por la escritora inglesa Daphne du Maurier y el libro fue llevado al cine por Alfred Hithcock dos años después con Laurence Olivier y Joan Fontaine como protagonistas. La película es un fiel reflejo del libro, el autor de Psicosis se tomó muy pocas licencias respecto al libro original, con lo que hacer un visionado del film puede ser un buen ejercicio para poner en imágenes lo que se ha leído. Hithcoch  se convirtió en un admirador de los libros de esta autora y otra de las obras que se encargó de llevar a la gran pantalla fue la archiconocida Los pájaros

Personalmente es uno de los libros más interesantes que he leído últimamente. Así que espero que alguien se anime a leerlo. ;o)